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CARTA #6 🤍👩‍🦳 La Revolución Plata.

CARTA #6 🤍👩‍🦳 La Revolución Plata.
“El peinado es la última pista para saber cuánto se conoce a sí misma una mujer”. – Hubert de Givenchy, Vogue, Julio 1985.

Hace unos años empecé a notar las primeras canas. Todavía no había decidido si me molestaban o no, cuando llegó la pandemia. Verlas en el espejo me hacía sentir la contradictoria sensación de que envejezco, pero que no me angustiaba como pensaba que sucedería. Me parecían bonitas, y peculiares, espuma de plata nadando en un mar cobrizo. Soy así de poética cuando me peino, qué le vamos a hacer.

Durante los meses de confinamiento, al no poder ir a la peluquería, muchas mujeres se vieron obligadas a encargarse de sus canas y de su pelo en casa. Se enfrentaron por primera vez en años al reflejo de sus raíces color ceniza. Y tras el shock inicial, algunas no sólo lo aceptaron, sino que las acogieron.

La fotógrafa Elinor Carucci ensalza en una serie de fotografías para la revista New Yorker la belleza del cabello surcado de plata. Estas llamativas fotografías con fondo negro van a compañadas de entrevistas a varias mujeres, que relatan sus experiencias. Cuentan que las canas les han abierto la puerta para reconciliarse con su edad o simplemente con su imagen, aceptar su vulnerabilidad, a dejarse llevar, e incluso identificarse con su grupo de amigas.

“¿Sabes cuando los botánicos dividen un árbol en dos y pueden saber por el grosor de los anillos cómo eran las condiciones ese año? Esto (refiriéndose a sus raíces encanecidas) muestra cómo fue ese año y lo que sucedió ". —Devery Doleman para New Yorker.

Las canas son todavía un estigma para las mujeres en muchas culturas. E incluso en una sociedad libre y más o menos avanzada como la nuestra se ven muchas veces como símbolo de dejadez. He sucumbido a la presión y he intentado cubrirlas con tintes naturales y henna en alguna ocasión. Quizá como rebelión contra mi yo adolescente que tuvo el pelo de todos los colores del acto iris, hace casi dos décadas que no he usado tintes tradicionales.

La tiranía de teñirse con cierta frecuencia, el olor químico que te rodea durante unos días, la agresión al cabello y al cuero cabelludo… No es para mi. Me gusta mi color de pelo, como me sienta, me encanta como cambia al sol, me gustan las canas que lo decoran y cuando lo siento fuerte y sano.

Y conforme avanzaba la pandemia, con los giros en las prioridades a los que nos ha forzado, he visto reflejado en las redes no sólo un cambio en nuestra relación con las canas, sino una celebración de diferentes escalas de grises. Han aparecido numerosas cuentas con nombres tipo @thesilverlining_1970 (juego de palabras con plata que significa el lado bueno de las cosas), @bravelygray (valientemente gris), @nic_went_gray (nic se fue al gris) y un largo etcétera. Y todos estos ejemplos de mujeres fuertes y hermosas, que evidentemente no descuidan su imagen personal, son muy valiosos y normalizan algo que es totalmente natural: ¡nuestro cabello!

Puede ver más ejemplos de todo tipo en la cuenta de Grombre.

Las canas representan el camino recorrido, la mujer salvaje y conectada a la naturaleza y sus ciclos que somos, y que es totalmente compatible con adorar sentirse especial y llevar ricas ropas y un maquillaje favorecedor o divertido. Y en una época en la que podemos elegir llevar el pelo de mil colores y formas, ¿por qué añadir con naturalidad, al menú de los estilos, llevarlo con canas?


Recomendaciones de la anfitriona de la fiesta.

🐺 Escuchando.

La versión acústica de Wolf de Skott me pone la piel de gallina.

🍌 Para disfrutar.

Una receta muy especial del famoso postre Banana Split.

🚴‍♀️ Para viajar sin moverte de la silla.

En la página Ride with Me, ciclistas alrededor de todo el mundo te invitan a recorrer las vías más hermosas desde sus bicicletas. Para cambiar de lugar sólo hay que darle a “next”. Puedes perderte por parajes recónditos durante horas.

💮 Para llorar mientras miras las pelusas del monedero.

Esta paleta de sombra de ojos es la definición de belleza. El resto de productos de la página no se quedan cortos.


Mi semana en una imagen.

🌹 Ha llegado esa época del año en la que Inglaterra huele a rosas. En nuestro jardín florecen enormes flores, aterciopeladas y aromáticas, en los rosales antiguos. En febrero plantamos rosales nuevos, seis variedades de las más perfumadas. Este año en el que no ha habido primavera, se están adaptando a su nuevo entorno y todavía no echan flores, pero espero que mi legado para las futuras familias de inquilinos de esta casa, sean veranos llenos de fragancias.


Entrando así al fin de semana.

👙 La anfitriona de esta fiesta os escribe a través del tiempo, esta carta lleva de viaje en el servicio postal virtual dos semanas, ya que ahora mismo me encuentro de vacaciones en un precioso paraíso mediterráneo.


¡Feliz Fin de Semana!

¡Hola! Soy Mónica Galán. Ilustradora y escritora afincada en un pueblo precioso en Inglaterra. ¡Bienvenido a esta Fiesta de Pijamas! Ponte tus mejores galas de estar por casa, prepara algo rico de beber y disfruta de estas cartas llenas de recomendaciones y trocitos de mi vida.

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